Una noche en el IAC
Anoche tuve la suerte de estar de visita en las instalaciones del Instituto Astrofísico de Canarias, en Izaña. Pudimos contemplar el ocaso del Sol en el Teide, sobre el mar de nubes, con una atmósfera cristalina a dos mil cuatrocientos metros de altitud (cansaba hasta respirar).
El grupo en el que entré tuvo acceso a un telescopio algo viejuno que se mantiene sobre todo para uso del alumnado, muy bien avenido pese a todo. Vimos varias cosillas, cúmulos globulares, nebulosas (la de la lira fue impactante), y lo que más me llamó la atención, Júpiter. No se veía como en una foto de sonda, claro, pero no andaba muy lejos. Si bien el color era algo más pálido, se reconocía perfectamente los anillos de nubes de distintos tonos y la gran mancha roja que acaparaba el grosor de una de los más grandes. A su alrededor, ya como puntos de luz, tres de sus lunas más brillantes.
Lamentablemente fue imposible sacarle una foto con un mínimo de calidad a través del telescopio.
Testimonio gráfico:
Ocaso en el Teide. Aunque la cámara no lo captara, ya empezaba a vislumbrarse Venus, y a hacer un frío de…
El telescopio en cuestión. Ayudé alguna vez con los mandos, como el enfoque o el movimiento de la cúpula (tiene su puntito eso). Foto de mi hermano (tiene mejor cámara, sí).
En la sala de control del Carlos Sánchez (otro telescopio). Allí un astrónomo nos relataba sus aventuras y desventuras para tratar de investigar la luz de una doble estrella a través de infrarojos. (Foto de mi hermano)




Septiembre 1, 2008 - 4:21 pm
Vaya vaya, muy interesante. La próxima vez que nos veamos te preguntaré por esta experiencia, que estas cosas son siempre muy bonitas
Septiembre 3, 2008 - 1:50 pm
Ya te contaré, ya te contaré