Foto de nuestro planeta y su satélite tomada desde la órbita marciana reciente­mente por la Mars Reconnaissance Orbiter:

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Y al mirar a través del espacio con instrumentos e inteligencias con los que apenas si hemos soñado, ven a sólo treinta y cinco millones de millas de ellos una estrella matutina de la esperanza: nuestro propio planeta, mucho más templado, lleno del verdor de la vegeta­ción y del azul del agua, con una atmósfera nebulosa que indica fertilidad y con amplias extensiones de tierra capaz de sostener la vida en gran número.

H.G Wells, “La Guerra de los Mundos” (1898)