Me entero via Microsiervos de que está en marcha un proyecto europeo para crear un emula­dor universal que salve del implacable paso del tiempo a numero­sas obras digitales –todo tipo de multimedia, desde imágenes a páginas web, pasando por videojuegos-, almacena­das en formatos que ya han pasado a la historia. Ahora que no se para de hablar de los ebooks, y de qué ocurre cuando un formato –por razones técni­cas o comerciales– queda caduco, esta es una estupenda noticia.

Ojalá sea de acceso público, cada vez se cambia de formato más rápido y se quedan más obras por el camino. Hablando de cine, por ejemplo, al DVD no llega­ron muchas películas que salieron en VHS (bendito emule). El formato Blu-Ray promete durar aún menos que el DVD –lo que implica a su vez otro chorro de películas que se habrán quedado en DVD y no darán el salto-, y mucha gente se está encontrando en la situa­ción de comprar en alta definición las mismas películas que ya tenía en DVD. Según Sony es enorme­mente probable que el Blu-Ray sea el último formato físico de reproducción de películas, y lo siguiente sea directa­mente la transferencia de datos. ¿Qué ocurrirá entonces con los formatos?