El virus de la biblioteca
Estoy usando el ordenata de la biblioteca. En el ordenador de al lado, hay un individuo que parece frustrado. Está en la pantalla de entrada de Windows, mirando el monitor como si contra él jugara una partida de ajedrez telepática. ¿Sabes la clave del rollo este? Me pregunta. En conserjería te la dan. El hombre se va y al rato regresa, con un pedazo de papel escrito. Vuelve a teclear concentrado. Chasquea la lengua, suspira molesto, apaga la pantalla y la vuelve a encender. Se ve que no le va bien. Mira concentrado el papel, luego el monitor e intenta de nuevo. Sigue manifestando sonoramente su molestia, y el que está al otro lado, empieza a mirarle de cuando en cuando (estamos en una biblioteca). ¿Cómo se hace lo del guión bajo? Le explico. Entra al fin en Windows y da un suspiro de alivio. Vuelvo a lo mío.
Chasquidos, suspiros, maldiciones por lo bajo… otra vez. Pero lo que más me desconcierta es eso de apagar la pantalla y volverla a enceder (es como lo de mañana será otro día pero en breve). Estos son monitores burbuja de los de antes (equipos viejos), y tienen un sonido de encendido parecido al de cuando haces salir al sable láser. Y claro, ya tiene nervioso al personal. Además se mueve mucho en el asiento, es como si le picara el culo y no se pudiera rascar. Entonces le suena el móvil, y se pone a hablar con normalidad. Alguien sisea y el hombre baja un poco la voz, pero nos enteramos de toda su vida. Si, luego recojo a los pives. Nada, la mierda esta que no funciona y me tiene hasta los cojones. Su enfermedad se contagia, y todos empiezan también a chasquear, suspirar, retorcerse en el asiento –darle al monitor no, eso sí-… ¿Podrías hacer algo menos de ruido? Le dijo uno de los que ya no le quitaba ojo, y el hombre, aún con el teléfono en la oreja, le mira, nos mira a todos, mira a la pantalla, la apaga y la vuelve a encender para asegurarse, y suelta: Pues a tomar por culo la mierda esta y todos ustedes. Luego, yendo a la puerta, le oímos decir Sí, tú también, joder.
Febrero 14, 2008 - 3:08 pm
Jajaja. Qué figura.
Con todo, sus frases de despedida son, desde un punto de vista literario, bastante admirables.
Febrero 15, 2008 - 6:49 am
A mí me tenía nervioso, parecía que en una de estas iba a replicar los vídeos virales famosos en los que la peña levanta en peso el monitor y se lo tira al de al lado o le parte la espalda a otro con el teclado.
Febrero 19, 2008 - 6:53 am
Muy gracioso.
Por desgracia es común encontrarse con tipos así. Millones de personas los sufren en silencio.
¿Cambiaste el blog?
Febrero 19, 2008 - 4:49 pm
Hola Mark,
sí, lo moví a mi servidor desde blogger, una cuestión de organización (aunque antes lo pasara de mi servidor a blogger, quien siga este blog desde hace tiempo se habrá vuelto loco).
Febrero 25, 2008 - 3:34 am
Hola Moisés,
está claro que hay personas que, por encima de todo, son unas maleducadas. Y digo esto porque además el colega era un auténtico “lumbreras” con los ordenadores.
¿Soy el único que cuando leyó lo de apagar y encender el monitor se acordó del chiste de “[…] y si probamos a cerrar las ventanas y volver a abrirlas”?
Yo es que me “LOL” con estas cosas.
Febrero 27, 2008 - 2:55 am
Yo también me acordé de lo de las ventanas xD