política
¿Por qué somos tan maleducados?
May 9
Son curiosos los extremos: en Japón, la presión social sobre cualquiera que se acerque a la mediocridad está a la orden del día. En España, por otra parte, existe una patente de corso para linchar, al contrario, al que destaque medianamente en cualquier cosa, no digamos ya si además se hace popular. No es ninguna sorpresa, y no quiero hablar del tópico –real– de la España cainita y todo eso, sino de su reflejo en la red, que en mi opinión va mucho más allá del fenómeno troll.
En materia de actualidad –sobre cualquier cosa-, por ejemplo, hemos creado un podio mental. En ese podio imaginario colocamos a cualquier persona que diga algo – en el periódico, en televisión, en la radio, en la red…-, y aunque a lo mejor sea una declaración sacada de contexto hecha a un colega cuando hacía footing, le imaginamos pregonándolo a los cuatro vientos como si estuviera en una rueda de prensa o en un mitin político, en posición de superioridad. Y ahí se nos llevan los diablos. Pero qué se cree, pensamos. Entonces llega nuestra parte favorita, el linchamiento. Ha salido en los medios o de algún modo ha destacado en algo, o tiene cierta popularidad. Esa es la carta blanca, le tenemos ahí atado de pies y manos en nuestro podio imaginario, a nuestra merced, para poder hacer con esa persona lo que queramos.
Así que procedemos al lanzamiento masivo de tomates. Tal era la predisposición que se nos sale la bilis ante cualquier cosa que podamos sacar de contexto, casi siempre relativa a las formas. Por cualquier palabra que suene más fuerte que otra, la persona es una prepotente, insensible, arrogante, fascista o vete tú a saber. Con el anonimato de la red –que no tiene culpa de nada-, estamos además en nuestra salsa.
Pongamos un ejemplo práctico de un blog personal imaginario de un tal Pepito Rodríguez al que, cosas de la vida, le leen mucho por sus posts gastronómicos sobre el marisco:
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Pepito y el pescadito, mi blog
Entrada:
Con lo que me gustan las gambas rojas cada vez que paso por las costas mediterráneas, y joder, me dicen que no hay… ¡Porque no están en época!, como la sandia oiga. Y es que según un estudio de la prestigiosa Bubba Society, resulta que este tipo de gambas también tiene, por un asunto de corrientes marinas que podéis leer más detalladamente en el enlace, una especie de migración cada tres años que hace que repentinamente desaparezcan del mapa. ¡Hay que joderse! ¡De lo que se entera uno!
Comentarios:
fulanito: Sandía lleva tilde, cenutrio.
Menganito: Me parece increíble la frivolidad con la que habla usted de fenómeno de la gamba roja. Por si no lo sabe señor Rodríguez, muchos pescadores y comercios han cerrado por culpa de su desaparición. Debería caérsele la cara de vergüenza, maleducado.
Pasaba por aquí: Aún no has respondido al comentario que te hice en tu post de hace dos años y medio “Por qué el mejillón me da arcadas” y en el que te dejaba en evidencia, pero es lo que tiene lanzar la piedra y esconder la mano.
Papiroflexia: La culpa, como siempre, de Zapatero.
Charli99: Ya está otro imbécil oportunista. Después tenemos a to quisqui preguntando por la puñetera gamba roja, como si en el mediterráneo no hubiera otra cosa. Debería cuidar su responsabilidad como medio de comunicación.
DePunicher: Mucha gamba mucha gamba, pero al percebe que le parta un rayo. Algún día nos tendrá que contar qué intereses tiene con la industria de la gamba.
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Todos los comentarios tienen algo en común: ninguno habla de la gamba roja y sus idas y venidas, que es de lo que va el post. Como dije antes, va casi siempre ligado a las formas sobre el contenido. En España hemos hecho de la corrección política el principal cercenador de lenguas en cualquier medio, y la principal causa de envenenamiento de cualquier debate. Lo curioso es que algo relativamente nuevo como es el blog no nos haga cambiar el chip. No aceptamos que un blog sea personal y podamos decir cualquier cosa al contrario que en otros medios que tienen otras reglas. El comentario tipo su responsabilidad como medio de comunicación lo he visto realmente por ahí. ¡En un blog!
Pero esto lo hemos tenido que aprender de alguien. La respuesta es, de nuestros políticos. Nosotros no les pedimos mucho a cambio de dejarles hacer cualquier cosa con este país, nos conformamos con que nos dejen lanzarles tomates a gusto. Y ellos han aceptado encantados, es más, son los primeros en insultarse los unos a los otros, y terminamos imitándoles de formas inimaginables. Hasta en un comentario en un blog sobre cualquier chorrada, saldrá uno que antes nos tuteaba pero que, enervado, ha pasado a llamarnos de usted, con un discurso caspi-político al más puro estilo “Váyase, señor Cuesta, váyase” que popularizó la serie “Aquí no hay quien viva“.
Otra actitud común es pretender la indefensión del linchado. Aquello por lo que haya destacado o popularizado –realmente hoy ya da igual con qué grado– le otorga un halo de indefensión. Es gente que no tiene derecho a defenderse, son seres de otra raza, no tienen nada que ver con sus allegados. Por eso cuando responden a las críticas, nos encendemos más. ¿Y todavía se queja? ¡Sepa aceptar las críticas! Es a lo que nos ha acostumbrado nuestra infame clase política.
Con perdón de los que no entran en el saco –cada cual lo sabrá-, somos unos cabrones reaccionarios. Y además nos gusta.
Papá, ¿qué es la política?
Mar 24
Uno de esos emails…
Un inocente niño le pregunta a su padre:
Papá, ¿qué es la política?
El padre responde:
- Yo traigo dinero a casa, por eso soy el Capitalismo
- Tu madre controla el dinero, por tanto es el Gobierno
- El abuelo controla que todo sea normal, por tanto es el Sindicato
- Nuestra criada es la Clase obrera
- Todos nos preocupamos de que estés bien, por eso tú eres el Pueblo. Y tu hermanito, que todavía lleva pañales, es el Futuro.
¿Has entendido hijo mío?
El pequeño piensa un poco y le dice a su padre que quiere consultarlo con la almohada. Durante la noche el hijo se despierta porque su hermanito está llorando, pues tiene muy sucio el pañal. Como no sabe qué hacer, va a la habitación de sus padres.
Allí su madre está durmiendo profundamente y no consigue despertarla. Entonces va a la habitación de la criada, donde encuentra a su padre que está gozando encima de ella… ¡¡¡mientras el abuelo espía por la ventana!!!
Todos están tan ocupados que no se dan cuenta de la presencia del niño, por tanto este decide volverse a dormir.
Por la mañana, el padre le pregunta si ahora le puede explicar en pocas palabras lo que es la política, a lo que el niño responde:
Sí,
- El capitalismo se aprovecha de la clase obrera
- El sindicato mira cómo lo hace
- Mientras tanto el gobierno duerme
- El pueblo es ignorado completamente
- Y el futuro está… “cagao”
El retorno de la Guerra Fría
Mar 24
Daniel Marín ha escrito un interesante artículo sobre el panorama internacional respecto al armamento nuclear.
Mientras que el gran público piensa que el riesgo de sufrir una guerra nuclear es cosa de la Guerra Fría, o sea, casi el Paleolítico para esta acelerada sociedad en la que vivimos cuyo máximo periodo de atención no supera los cinco minutos, lo cierto es que todavía hay suficientes cabezas nucleares para arrasar varias veces nuestra delicada civilización. Y la mayor parte de estas armas siguen estando en posesión de los dos antiguos rivales: EE UU y Rusia. El resto de potencias nucleares (China, Reino Unido, Francia, India, Corea del Norte, Israel y Pakistán) no les llegan ni a la suela del zapato, a diferencia de lo que uno pudiera pensar viendo las noticias.
Desde el otro lado del charco
Mar 10
The New York Times sobre Zapatero y Rajoy:
“Son dos luchadores políticos enfadados que guardan rencores del pasado y están convencidos de que el otro es un mentiroso e incompetente destinado a destruir el país”, escribe.
El diario considera a Rajoy como un político anticuado, que “enlaza sus discursos con expresiones del siglo XIX y sufre de desafortunados tic de nerviosismo, sacando la lengua y girando los ojos cuando está enfadado” y a Zapatero como un líder poco experimentado que improvisa las decisiones y ha “hundido el papel de España en el escenario internacional”.
“El fin de la hegemonía del dólar”
Feb 20
Así se llama un discurso de Ron Paul, un congresista estadounidense, que llama la atención por su sinceridad (particularmente para haber sido candidato republicano, aunque testimonial) sobre temas que al otro lado del charco tocan la vena sensible (por lo de la imagen nacional).
El original está en inglés, pero Diego Calleja lo ha traducido íntegramente, y recomiendo su completa lectura. Quisiera, no obstante, señalar algunas partes relativas a acontecimientos recientes:
Hace cien años se conocía como “diplomacia del dólar”. Después de la Segunda Guerra Mundial, y especialmente desde la caída de la Unión Soviética en 1989, esa política evolucionó hacia la “hegemonía del dólar”. Pero después de todos estos años de éxito, el predominio de nuestro dólar está llegando a su fin.
Para resolver los problemas creados artificialmente por un profundamente defectuoso sistema monetario y económico, se recurre al proteccionismo, a la fijación de los tipos de cambio, a las tarifas punitivas, a las sanciones de motivos políticos, a las subvenciones a corporaciones, a la gestión del comercio internacional, al control de precios, al control de los tipos de interés y de los salarios, a los sentimientos súper-nacionales, a las amenazas de fuerza e incluso a la guerra.
…la relación dólar/petróleo ha de ser mantenida para mantener al dólar como la moneda principal. Cualquier ataque a esta relación será desafiada por la fuerza – como ya lo ha sido.
En Noviembre del 2000, Sadam Hussein empezó a pedir Euros por su petróleo. Su arrogancia era una amenaza para el dólar; su carencia de poder militar no era una amenaza. En la primera reunión de gabinete de la nueva administración en el 2001, según informó el Secretario del Tesoro Paul O’Neill, el tema principal fue como librarse de Sadam Hussein – aunque no había ninguna evidencia de que fuera una amenaza para nosotros. Esta profunda preocupación por Sadam sorprendió a O’Neill.
En la actualidad es de dominio común que la reacción inmediata de la administración después del 9/11 giró en torno a como podían conectar a Sadam Hussein con los ataques, para justificar una invasión y derrocar al gobierno. Aunque no había ninguna conexión con el 9/11 ni evidencias de armas de destrucción masiva, se generó apoyo público y congresista mediante la distorsión y la tergiversación de los hechos para justificar el derrocamiento de Sadam Hussein.
En 2001, el embajador venezolano en Rusia habló del cambio a Euros de Venezuela para todas sus ventas de petróleo. En un año hubo un intento de golpe de estado contra Chávez, al parecer con ayuda de nuestra CIA.
Ahora, se están haciendo nuevos intentos contra del sistema petrodólar. Irán, otro miembro del “eje del mal”, ha anunciado sus planes de abrir una bolsa de petróleo en Marzo de este año. Adivinen que, las ventas del petróleo serán en Euros, no dólares.
Gran parte del coste de la Guerra del Golfo Pérsico en 1991 fue asumida por muchos de nuestros amables aliados. Eso no ocurre hoy. Ahora, más que nunca, la hegemonía del dólar –su dominancia como la moneda de reserva mundial– es requerida para financiar nuestros gigantescos gastos militares. Esta guerra sin fin de $2 billones de dólares debe ser pagada de algún modo. La hegemonía del dólar proporciona el vehículo para hacerlo.
En su mayor parte las verdaderas víctimas no se enteran de como pagan las facturas. La licencia para crear dinero de la nada permite pagar las facturas mediante la inflación de precios. Los ciudadanos norteamericanos, como también los ciudadanos medios de Japón, China y otros países sufren la inflación de precios, que es el “impuesto” que paga nuestras aventuras militares.
Podríamos disfrutar de “pan y circo” como hacían los romanos, pero su oro finalmente se acabó y la incapacidad de Roma de continuar el saqueo de las naciones conquistadas puso fin a su imperio.
Lo mismo nos ocurrirá a nosotros si no cambiamos nuestros métodos. Aunque no ocupamos países extranjeros para saquearlos directamente, hemos extendido nuestras tropas en 130 naciones del mundo. Nuestro intenso esfuerzo de extender nuestro poder en el rico en petróleo Oriente Medio no es una coincidencia. Pero a diferencia de la antigüedad, no declaramos la posesión directa de los recursos naturales – simplemente insistimos que podemos comprar lo que queramos y pagarlo con nuestro propio dinero de papel. Y cualquier país que desafíe nuestra autoridad lo hace con un gran riesgo.
Una vez más el Congreso se ha creído la propaganda de la guerra contra Irán, como lo hizo contra Iraq. Se hacen ahora alegaciones para atacar Irán económicamente, y militarmente si es preciso. Esos argumentos están enteramente basados en las mismas falsas razones que la desafortunada y costosa guerra de Iraq.
La preocupación por que el petróleo se venda solo en dólares explica nuestra voluntad de soltarlo todo y enseñar a Sadam Hussein una lección por su desafío al pedir Euros por su petróleo.
Y una vez más hay un urgente llamamiento a sancionar y amenazar con fuerza a Irán justo cuando Irán está abriendo un nuevo mercado petróleo con todas las transacciones en Euros.
Usar la fuerza para obligar a la gente a aceptar dinero sin valor real solo funciona a corto plazo. En última instancia conduce a los trastornos económicos, tanto nacionales como internacionales, y siempre termina con un precio que hay que pagar.
Recomiendo nuevamente la lectura completa.

