¿Ya dije que la hemeroteca de La Vanguardia es una mina? Véase un ejemplo: una columna sobre Marte en 1902 (páginas 1 y 2), cuando sólo se podía escudriñar desde el telescopio y había que echarle mucha imaginación, parecida a la de Verne cuando se adentró en la cara oculta de La Luna antes que nadie. De hecho el artículo tiene retazos literarios de fantasía y ciencia ficción:
Este es uno de los mejores relatos que he leído últimamente, en concreto una novela corta. Está escrito por Francisco Ontanaya y propone un escenario sugerente: ¿Y si en un futuro somos nosotros, españoles, europeos, los que nos juguemos la vida intentando cruzar el Estrecho para llegar a Marruecos? ¿Y qué puede haber ocurrido para que hagamos tal cosa?
Lo descubriremos a través de los ojos del joven Ahmed, primerizo en el equipo de salvamento que se encargará de interceptarnos.
Está muy bien escrito, documentado sin anquilosar la narración y trata varios temas de actualidad. Se puede leer en línea, o descargar en numerosos formatos.
Un texto que da que pensar.
Cojamos el toro por los cuernos: hoy por hoy, la gente no lee ciencia ficción. Las colecciones disminuyen su número, las tiradas bajan, sólo los libros de las editoriales más potentes llegan a la mesa de novedades y su paso es efímero. Las devoluciones de las distribuidoras aumentan. Eso sólo tiene una explicación, la ciencia ficción, al igual que la fantasía, es un tema que al lector mayoritario no le resulta atractivo.
[...]la sección de cifi y de fantasía es conocida entre los libreros como el Rincón del Friki (algo que parece que muchos no se han dado cuenta)… y si recibe ese nombre es porque el género, hoy por hoy, es considerado como un libro menor. Y no nos llevemos a engaño, ese desprecio no se gesta por falta de calidad en las obras editadas, sino por una recesión de tiradas y ventas. No hay más.
(uno de esos correos…)
“El profesor dijo: Hoy vamos a experimentar con una nueva forma llamada “historia en tándem”.
El proceso es simple. Cada persona se emparejará con la persona que se sienta a su lado. Uno de ellos escribirá entonces el primer párrafo de una historia corta. Su compañero leerá ese primer párrafo y añadirá un segundo párrafo a la historia. Después, la primera persona añadirá el tercer párrafo y así sucesivamente. Recordad releer lo que se ha escrito cada vez para mantener la coherencia de la historia. Está absolutamente prohibido hablar; la única comunicación entre ambos miembros de la pareja la constituye lo que hay escrito en el papel. La historia termina cuando ambos estén de acuerdo en que lo ha hecho.”
Esto que sigue lo presentaron dos de mis alumnos de lengua: Rebecca y Gary (no voy a poner sus apellidos).
Parece que el blog se está convirtiendo en el formato ideal para contar las historias por entregas, y quisiera citar varias aparte de la mía:
- Taxi 327, de Ángel J. Blanco
- Historia de una mierda, de Juan José Jiménez
- La Veta de Prospector, de Hugo Álvarez
- SQUIZOPHRENIA, de Abel Ruiz
- Informe de las horas que vendrán, de Matías Gastaldi
- Diario de un estupefaciente, de Nes Oliver
- Los amigos de Peter Pan, de Robert D. Paz
- Entendimiento de Sangre, de Emile BariAzah
- Tortuosos senderos de fe, de Ángel Vela
Se están convirtiendo en algo equivalente a las series de televisión. Son fragmentos cortos y periódicos de información que cualquiera puede leer desde su navegador o agregador RSS, incluso si no acostumbra a leer demasiado.
Bubok es un sistema de publicación bajo demanda de origen español cuya funcionalidad es similar a la de la estadounidense Lulu: el autor sube su documento previamente maquetado, hace lo propio con la portada (o selecciona alguna de las que incluye el servicio), y elige el precio al que lo quiere vender. La ganancia del autor será el ochenta por ciento de la diferencia entre el precio de coste y el precio final que decida. Coste del proceso: ni un céntimo.
Yo ya llevaba un tiempo publicando en Lulu, aunque reconozco que se echaba de menos una empresa de este tipo en España. De momento el servicio está en fase beta, pero he probado el proceso de publicación con el mismo libro y el resultado ha sido muy satisfactorio. En Lulu alguien que no sepa muy bien lo que hace puede acabar perdido, y las defectuosas traducciones (cuando hay) de las ayudas no cumplen muy bien. En Bubok sin embargo el proceso es sencillo, claro, transparente e instantáneo. Bien planteado en general.
Alrededor de la impresión bajo demanda ofrece los clásicos servicios de ilustración, corrección, etcétera, así como la gestión del ISBN y el depósito legal y otros varios de promoción de la obra (correos, pósters, marcapáginas, banners…). Se nota mucho el cuidado con el que pretenden construir un hábitat agradable y lleno de opciones para los autores.
Para ser una versión beta lo encuentro fenomenal y muy competitivo. Les deseo mucha suerte.
La noticia del día en la red. Pasado el disgusto inicial, queda su legado. Arthur C. Clarke fue probablemente el escritor de ciencia ficción que mejor se defendió en el terreno científico, tanto que de hecho trascendió a la ficción y llegó a aportar a la ciencia. Todo el mundo le recordará por la saga Odisea, pero también ha dejado otras grandes obras como Cita con Rama o El fin de la infancia. Casi un siglo ha vivido uno de los mayores visionarios de la ciencia ficción, que ha tenido la suerte de vivir esta época que para él fue durante muchos años el futuro.
Hace escasos cuatro meses, cuando cumplió los noventa, publicó un vídeo en Youtube llamado “Reflexiones de un 90º cumpleaños” de nueve minutos de duración (uno por cada década de vida), que viene al pelo como despedida. Lástima que de momento esté en inglés (aunque fácil):
Sus últimas palabras en el vídeo:
And for that little, little span
The dead are borne in mind
Seek not to question other than
The books I leave behind.






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