Última pregunta de una entrevista a Sebastián Álvaro, director del programa de televisión Al filo de lo imposible:
¿Y el reto soñado?
De los posibles, sobrevolar el K2 en globo, y de los imposibles, algo que dejaremos a la generación venidera, escalar el cráter Olimpo de Marte, que tiene 12 kilómetros de altura.
Ignoro de dónde saca exactamende el dato del cráter, pero no deja de ser curioso ver a Marte como próxima frontera del alpinismo, algo ya explorado en la trilogía marciana de Kim Stanley Robinson, y sobre todo en su secuela espiritual, Los Marcianos.
Unaratanacedecolorfucsia inesperadamente, resultado de la mezcla de genes en un experimento perteneciente a una investigación que busca prevenir los infartos.
Noticia
“Científicoslograncrearunaratadecolorfucsia”
Reacción
Comosiempreloscientificosysusgilipolleces,sidestinarantodoesedineroa la prevención delosinfartos…
Actualización. Ejemplo no ficticio de lo que puede ocurrir cuando los medios sensacionalistas prenden la alarma en una sociedad ya de por sí temerosa e ignorante de la ciencia:
Leyendo la noticia de la desclasificación del archivo OVNI inglés (si lo leen no se pierdan el dibujo del seiscientos volador) me he acordado de la pobre NASA. Porque ojalá la Tierra fuera el chiringuito extraterrestre que algunos aún creen que es, o al menos así lo creyeran los gobiernos. En tal caso la administración estadounidense, por ejemplo, dejaría de continuar recortando el ya escaso presupuesto de la agencia espacial (mandan cacharros a Marte que valen la mitad de muchos blockbusters rancios de Hollywood) y sabríamos más sobre el universo y nosotros mismos.
Y es que resulta triste ver a la agencia espacial que nos llevó a La Luna estrujando a su departamento de marketing para que el contribuyente se solidarice con ellos. Sacándose de la manga bacterias marcianas, aumentando el tono rojizo de Marte en las fotos oficiales para darle un aire más exótico, o por último presentando una supernova tras un comunicado enigmático con una semana de antelación anunciando un “descubrimiento esperado durante cincuenta años”, entre otros casos.
El esperanzador renacimiento del interés astronómico de los ochenta (Cosmos, las Voyager…) ya pasó. El espacio no es interesante sin hombrecillos verdes.
Foto de nuestro planeta y su satélite tomada desde la órbita marciana recientemente por la Mars Reconnaissance Orbiter:
Y al mirar a través del espacio con instrumentos e inteligencias con los que apenas si hemos soñado, ven a sólo treinta y cinco millones de millas de ellos una estrella matutina de la esperanza: nuestro propio planeta, mucho más templado, lleno del verdor de la vegetación y del azul del agua, con una atmósfera nebulosa que indica fertilidad y con amplias extensiones de tierra capaz de sostener la vida en gran número.
…en Marte. Es lo que llevan ya los pequeños rovers de la NASA Spirit y Opportunity. Para celebrarlo, una panorámica completa del cráter Victoria (puedes navegar por ella con el ratón, y hacer zoom con la rueda):
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