Archivos de Diciembre, 2007

Permitidme tutearos, imbéciles

Cuadrilla de golfos apanda­dores, unos y otros. Refrane­ros casticistas analfabetos de la derecha. Demagogos iletra­dos de la izquierda. Presidente de este Gobierno. Ex presidente del otro. Jefe de la patética oposición. Secreta­rios generales de partidos nacionales o de partidos autonómi­cos. Ministros y ex ministros –aquí matizaré ministros y ministras– de Educa­ción y Cultura. Conseje­ros varios. Etcétera. No quiero que acabe el mes sin menta­ros –el tuteo es delibe­rado– a la madre. Y me refiero a la madre de todos cuantos habéis tenido en vuestras manos infames la enseñanza pública en los últimos veinte o treinta años. De cuantos hacéis posible que este autocomplaciente país de mierda sea un país de más mierda todavía. De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el latín, el griego, la Historia, la Literatura, la Geografía, el aná­lisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender el mundo, ciencias incluidas. De quienes, por incompetencia y desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora, los colegios priva­dos se distancien cada vez más de los públi­cos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de la media en todas las materias evaluadas.

Continúa…

Si me dieran diez céntimos cada vez que…

Un punto azul pálido

Roma (Serie)

Se ha convertido en una de mis series preferidas, a pesar de consistir sólo en dos tempora­das (la primera de doce capítulos, la segunda de diez). Coproducida por la HBO (Los Soprano) y la BBC, Roma muestra las entrañas del imperio desde la antesala del ascenso de Julio César al poder, a la de su hijo adoptivo, César Augusto, pasando por todo tipo de guerras e intri­gas. Destaca­ría particular­mente dos cosas, primero lo bien que está hecho todo para ser una serie (no en vano es la más cara hasta la fecha) y segundo, y quitando algunas licencias históri­cas que afectan sobre todo a los personajes secunda­rios, todo está tratado con gran autenticidad: Desde la recrea­ción de la Roma del poder a la de las calles más marginales y su modo de vida (que normal­mente apenas se cubre en la pantalla).

Esto se ve reforzado por el hecho de que esta serie no es otro teen-show, ni intenta reemplazar aspectos morales y culturales de la época por los nuestros para ser política­mente correctos, cosas particular­mente notables en el tratamiento del sexo, la violencia y las motiva­ciones de los personajes, lo que le da, si cabe, más autenticidad.

El hipercubo

Imagen de un hipercubo, o lo que es lo mismo, la versión en cuatro dimensiones del clásico cubo tridimensional:

El Videojuego como medio: de Donkey Kong a BioShock

Mi último reportaje, publicado en Vandal Online.